Uno de los grandes retos y desafíos de las empresas del nuevo milenio es lograr que la estrategia de negocio definida se ejecute de manera conveniente para adoptarla con fluidez en todos los niveles de la organización, además de lograr el compromiso de todos los involucrados y fomentar el cumplimiento de metas y la consecución de buenos resultados

Para resolver dichos retos, he diseñado un método práctico, ágil, sencillo, flexible y personalizado que se sustenta en buenas prácticas de transformación y gestión; sin embargo, este método no queda en el aspecto teórico, ya que lo he aplicado positivamente en empresas de distintos tamaños, industrias y sectores, con lo cual he podido capitalizar experiencias que lo han enriquecido y refinado.

En términos prácticos, se trata de alinear estrategia, operación, gente y cultura para transformar integralmente el negocio, cumplir metas y acelerar resultados.

Para lograrlo, he aquí un método de 8 pasos para transformar ideas en resultados:

  1. Descubrir Puntos de Valor
  2. Diseñar el Modelo de Negocio
  3. Establecer el Rumbo Deseado
  4. Acordar Metas y Compromisos
  5. Convertir las Ideas en Resultados
  6. Optimizar el Trabajo Creando Valor
  7. Rendir Cuentas en Todos los Niveles
  8. Cumplir Metas y Acelerar Resultados.

Veamos con más detalle en qué consiste cada uno.

1. Descubrir Puntos de Valor

Para conocer el grado de madurez del negocio y evaluar el desempeño de la empresa en distintos planos. 

Reconoce cuales son las cosas más valiosas en las que hay que centrar la atención y que son vitales para el negocio. Identifica también el estado actual de la organización y su nivel de madurez.  

Así mismo, determina la alineación existente en materia de Estrategia, Operación, Gente y Cultura evaluando aspectos relativos a: 

  • Valor 
  • Innovación
  • Objetivos
  • Desempeño
  • Organización
  • Proyectos
  • Procesos
  • Servicios
  • Liderazgo
  • Colaboración
  • Responsabilidad
  • Cambio
  • Sinergia
  • Adopción
  • Cumplimiento
  • Sustentabilidad.

Además, selecciona y prioriza los puntos de valor más relevantes que ayudarán a transformar integralmente el negocio.

2. Diseñar el Modelo de Negocio

Para definir con mayor claridad la oferta de valor y los productos, servicios y soluciones que se  ofrecen al mercado objetivo. 

Se debe identificar a quién se ofrecerá, cómo se promoverá, dónde se venderá, cuál debería ser su precio y de qué forma generará ingresos con las mejores utilidades. 

Adicionalmente, hay que establecer cómo operará, qué actividades deben realizarse, qué recursos se necesitarán y utilizarán, cuáles son las alianzas y los proveedores necesarios y cuánto se invertirá y gastará. 

En caso necesario, actualizar el modelo de negocio y redefinir su propuesta de valor, ya que un buen modelo de negocio debe crear valor continuo a los clientes y ofrecerles experiencias memorables que lo diferencien de la competencia.

3. Establecer el Rumbo Deseado

Define el punto de partida y el destino que se quiere alcanzar. Determina la filosofía de la organización, clarificando la misión, la visión, los valores y estableciendo un gran propósito para trascender. 

Así mismo, analiza los factores externos e internos que pueden impactar al mercado y al negocio.  Formula las estrategias más convenientes para conquistar el mercado objetivo. 

Diseña el mapa estratégico de la empresa. Define las iniciativas de negocio más relevantes. Establece un plan con los objetivos crucialmente importantes, los pocos vitales y fundamentales que consideren los aspectos prioritarios de la organización, así como los indicadores y metas que ayuden a dar seguimiento y medir el progreso de las iniciativas para conseguir buenos resultados. 

4. Acordar Metas y Compromisos

Su propósito es hacer realidad los deseos de la organización y transformar integralmente el negocio. 

Difunde el plan estratégico y comunica los objetivos establecidos en los distintos niveles de la empresa para que todas las áreas se involucren y comprometan con el cumplimiento de metas y la obtención de buenos resultados. 

Despliega y asigna los objetivos estratégicos a cada uno de los responsables de las áreas para que asuman su responsabilidad y determinen junto con sus equipos de trabajo los objetivos operativos y la mejor manera de contribuir a los resultados esperados por la organización. 

Hay que asegurarse de alinear objetivos estratégicos, operativos y personales para garantizar el involucramiento y compromiso de todos los colaboradores.

5. Convertir las Ideas en Resultados

Considera los objetivos deseados y utiliza buenas prácticas de gestión de proyectos. 

Integra un portafolio de proyectos que contribuya a la estrategia del negocio. Establece un comité de proyectos. Prepara un ambiente propicio para iniciar cada proyecto que contribuirá a alcanzar un objetivo.

 También, identifica a todos los involucrados en el proyecto. Elabora un documento en donde se formalice todo lo que se va a hacer. Integra un plan de trabajo que contenga las actividades más relevantes, las fechas de compromiso, los responsables, el presupuesto y los productos de trabajo resultantes. 

A su vez, monitorea el trabajo que se realiza. Asegura la calidad del proceso y del producto. Valida el cumplimiento de objetivos y sus resultados. Concluye el proyecto e incorpora el producto resultante a la operación.

6. Optimizar el Trabajo Creando Valor

A partir de objetivos planteados y con el uso de buenas prácticas de gestión por procesos. 

Identifica y clasifica todos los procesos del negocio. Diseña un modelo operativo. Estructura y define el inventario de los procesos del negocio. Evalúa la importancia y el desempeño de cada uno de los procesos del negocio. 

También, asigna niveles de prioridad a los procesos. Analiza el estado actual de los procesos más prioritarios. Establece acciones de transformación que ayuden a optimizar el trabajo operativo. Selecciona los procesos que se optimizarán. Diseña el estado deseado de dichos procesos a optimizar. Define los indicadores y las metas de cada uno de ellos. Mide su desempeño. Valida el cumplimiento de metas y resultados.

7. Rendir Cuentas en Todos los Niveles

Evalúa el desempeño de las operaciones y de la estrategia planeada mediante la realización de reuniones periódicas de análisis y revisión de la información. Programa reuniones cara a cara con los colaboradores directos y propicia que ellos hagan lo mismo. 

Además, revisa los indicadores operativos y estratégicos para tomar buenas decisiones y emprender acciones puntuales que mantengan los objetivos dentro de la ruta establecida. Revisa periódicamente la información interna de la organización. 

También, analiza recurrentemente la información externa y del mercado. Ajusta los objetivos de la estrategia cuando sea necesario hacer modificaciones o adecuar las acciones establecidas en el plan. Eventualmente, si se justifica, realiza un nuevo ejercicio de planeación para restablecer el rumbo.

8. Cumplir Metas y Acelerar Resultados.

Para lograr los objetivos deseados y conseguir buenos resultados es necesario acompañar, guiar, desarrollar y potencializar a cada uno de los involucrados en la transformación integral del negocio.

  • Equilibra, centra y estabiliza el encuentro armónico de estrategia, operación, gente y cultura
  • Energízate y fortalece el alma de tu organización
  • Visualiza lo crucial e importante utilizando un enfoque estratégico
  • Practica el orden y la constancia desarrollando nuevos hábitos que fortalezcan tu disciplina
  • Haz que las cosas sucedan logrando el compromiso y el involucramiento de la gente
  • Piensa fuera de la caja con una mentalidad abierta y receptiva a nuevos paradigmas
  • Equilibra tus creencias, pensamientos, emociones y acciones
  • Habilita una oficina de gestión transformacional que te permita convertir tus deseos en realidad y tus ideas en resultados.

Conclusión

En pocas palabras, para que puedas transformar tus ideas en resultados de manera exitosa, es fundamental que sigas un método práctico que te permita conocer la situación actual de tu negocio, diseñar una oferta de valor atractiva, definir los objetivos que quieres alcanzar, trabajar en equipo para atender los compromisos establecidos, gestionar convenientemente los proyectos y procesos para hacer realidad tus planes y rendir cuentas constantemente en todos los niveles de la organización para cumplir metas y acelerar resultados.

La Acción es el Fruto de la Transformación. Transfórmate y Transforma

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Foto: Jake Hills en Unsplash